¿Qué puedo hacer para protegerme de la tos ferina?

    A medida que nos adentramos en los meses más fríos, la tos, los resfriados y la gripe regulares comienzan a aparecer. Sin embargo, cada vez más en los últimos años también hemos visto brotes de tos ferina, más comúnmente conocida como tos ferina.

    La tos ferina puede ocurrir en cualquier momento del año pero es más probable que se produzca en invierno y es altamente contagiosa. Puede tener efectos secundarios graves para todas las personas, pero tiene efectos secundarios potencialmente mortales para los bebés y los niños.

    la gripe en los bebes

    La tos ferina es una infección bacteriana que reside en la nariz y la garganta y se caracteriza por una tos persistente que a veces tiene un sonido silbante cuando la persona infectada respira. En los adultos los síntomas de la tos ferina pueden ser leves, pero en el caso de un bebé los síntomas pueden poner en peligro su vida.

    La tos ferina en los bebés es especialmente peligrosa, ya que la bacteria causa una inflamación del revestimiento de los pulmones que dificulta la respiración, el sueño y la alimentación de los niños.

    En los adultos los síntomas de la tos ferina pueden ser leves y suelen empezar como un resfriado con cansancio, congestión o secreción nasal, fiebre leve y tos.

    La naturaleza altamente contagiosa de esta enfermedad nos lleva a preguntar:

    ¿Qué pueden hacer ustedes como familia para evitar que se contagien o propaguen sin saberlo esta enfermedad?

    1. Lavado de manos

    El lavado de manos tiene un papel muy importante en la prevención de la propagación de todas las enfermedades en nuestras comunidades, no sólo la tos ferina. Los humanos son seres sociales. Nos abrazamos, chocamos los cinco, nos damos la mano y nos codeamos con muchas personas diferentes cada semana.

    lavado de manos

    Por esta razón, es importante enseñar a los niños pequeños, y ser conscientes de nosotros mismos, sobre las buenas técnicas de lavado de manos, especialmente después de toser, estornudar y sonarse la nariz (¡o hurgar en la nariz!). Los estudios sanitarios han demostrado claramente que el lavado de manos es la principal forma de reducir la propagación de enfermedades en la comunidad.

    También es una idea recordar cambiar la toalla de mano regularmente, especialmente cuando hay miembros más jóvenes en la familia que no pueden lavarse las manos tan a fondo como los demás!

    2. Tose y estornuda de forma higiénica

    La prevención de la enfermedad proviene de saber cómo se propaga la tos ferina. La bacteria Bordetella pertussis (tos ferina) vive en las vías respiratorias humanas y puede propagarse fácilmente cuando alguien tose, estornuda o incluso se ríe.

    En familia, enseñe a los niños más pequeños a estornudar o toser cubriéndose la nariz y la boca con un pañuelo de papel que luego podrán desechar (y luego lavarse las manos). Si no disponen de un pañuelo, enséñenles a toser o estornudar en la parte superior del brazo para evitar que las bacterias se transfieran a la atmósfera y estén en sus manos. Recuerden «la tos y los estornudos propagan enfermedades».

    3. Vacunar

    Como comunidad, todas las personas deben ser vacunadas para prevenir la propagación de enfermedades y sus efectos secundarios potencialmente mortales para los bebés de la comunidad. La vacuna contra la tos ferina se recomienda para todos los bebés a los 2, 4, 6 y 18 meses, así como a los 4 años. Otra vacuna se administra a los 12-13 años.
    Se recomienda a todos los padres de los recién nacidos que se pongan la vacuna contra la tos ferina. Así como a los padres, abuelos y aquellos que estarán en contacto cercano con un recién nacido se les recomienda tener la vacuna.

    vacuna en bebes

    El sistema inmunológico de un bebé es frágil, lo que lo hace susceptible a las bacterias y los virus. Por esta razón, cualquier medida que se pueda tomar para prevenir la propagación de la tos ferina dentro de su familia es de vital importancia.

    Los adultos son los que tienen más probabilidades de contagiar la infección a un bebé, por lo que es importante que los adultos estén protegidos y vacunados. También se recomienda a las mujeres embarazadas que se vacunen en el tercer trimestre (28-32 semanas de gestación) para transferir cierta inmunidad a su bebé en desarrollo, y también para protegerlas de contraer la tos ferina después del nacimiento de su bebé.

    4. Lactancia materna

    Aunque la lactancia materna en sí misma no proporciona inmunidad a su bebé para enfermedades prevenibles por vacunación como la tos ferina, sí reduce el riesgo de infecciones agudas del entorno como la neumonía, la gripe y la meningitis. Las propiedades inmunológicas de la leche materna duran hasta que el bebé tiene unos 8 meses de edad. Con una buena salud intestinal y los factores protectores de la leche materna, la lactancia materna mejora la salud inmunológica, de modo que si un bebé entra en contacto con una bacteria o un virus su sistema inmunológico está mejor preparado para combatirlo.

    5. Antibióticos

    La tos ferina es extremadamente contagiosa y esto significa que a menudo los miembros de la familia u otras personas que están en estrecho contacto con los que tienen tos ferina también contraen la enfermedad. Los antibióticos para los que rodean a la persona con tos ferina pueden ayudar a proteger y prevenir que una persona desarrolle la enfermedad. Póngase en contacto con su médico de cabecera si alguien de su familia o alguien cercano a usted desarrolla la tos ferina y le aconsejará si el tratamiento con antibióticos es apropiado para usted o su familia.

    Proteger a su familia siguiendo estos consejos es la mejor manera de minimizar la posibilidad de contraer la tos ferina y evitar que se extienda por toda la comunidad.

    Por favor, consulte con su médico u otro profesional de la salud si le preocupa que usted o sus hijos tengan tos ferina.

    Para más información sobre la tos ferina, por favor vea:

    http://www.health.nsw.gov.au/infectious/whoopingcough

    o busque en el sitio de salud de su estado local para obtener información actualizada sobre la tos ferina.
    http://www.schn.health.nsw.gov.au/files/factsheets/whooping_cough-en.pdf

    Descargo de responsabilidad médica: Los consejos proporcionados deben considerarse conjuntamente con el asesoramiento médico. Para preocupaciones inmediatas, póngase en contacto con HealthDirect (en toda Australia) en el número 1800 022 222 para hablar con enfermeras registradas las 24 horas del día, y en caso de emergencia llame al 000.

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